El gobierno de Estados Unidos ha comenzado a ejecutar un plan para comercializar petróleo venezolano en el mercado global, con el objetivo de asegurar el abastecimiento energético y controlar la distribución de los ingresos. Así lo confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien señaló que Washington tomará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo que serán vendidos a precios de mercado, sin los descuentos que Venezuela aplicaba anteriormente.
Según lo anunciado, los primeros buques petroleros ya han iniciado su desplazamiento hacia puertos venezolanos para recibir la carga, en una operación en la que participan grandes comercializadoras internacionales y la empresa Chevron. La administración estadounidense precisó que los recursos obtenidos por estas ventas no serán gestionados por el gobierno venezolano, sino por Estados Unidos, con la finalidad de destinarlos a la reconstrucción del país sudamericano.
Especialistas explican que Venezuela cuenta con una de las mayores reservas de crudo del mundo y que su producción, que llegó a caer a mínimos históricos en los últimos años, ha mostrado una leve recuperación. Actualmente, el país produce alrededor de 1.1 millones de barriles diarios, cifra que podría duplicarse con inversiones sostenidas en infraestructura y tecnología durante los próximos años.
COMPETENCIA GEOPOLÍTICA GLOBAL
Este plan energético se desarrolla en un contexto de competencia geopolítica global, en el que Estados Unidos busca garantizar su rentabilidad y seguridad energética frente a actores como China, Rusia e Irán. La estrategia, que contempla fases de estabilización, recuperación y transición, marca un nuevo escenario para la industria petrolera venezolana y su relación con el mercado internacional.