La polémica por el uso indebido de inteligencia artificial para alterar imágenes personales obligó a una de las principales redes sociales del mundo a dar marcha atrás y reforzar sus políticas de seguridad.
La IA Grok, integrada en la red social X, decidió limitar también a los usuarios de pago la edición de fotografías, tras las denuncias por la proliferación de imágenes manipuladas de personas reales, muchas de ellas mujeres y menores de edad. La medida busca frenar el uso de herramientas de IA para generar desnudos digitales sin consentimiento y reducir la circulación de contenido sexual no deseado.
LOS ARGUMENTOS DE X
En un comunicado oficial, la plataforma explicó que se han implementado medidas tecnológicas para impedir que Grok edite imágenes de personas reales con ropa reveladora, como bikinis, una restricción que ahora aplica a todos los usuarios sin excepción. Según X, la decisión responde al compromiso de mantener una política de tolerancia cero frente a la desnudez no consentida, la explotación sexual infantil y cualquier forma de abuso.
La compañía, propiedad del magnate Elon Musk, añadió que estas acciones forman parte de un esfuerzo por eliminar contenido infractor de alta prioridad. Además, informó que se han tomado medidas contra cuentas que violan las normas y que los casos vinculados a material de abuso sexual infantil serán denunciados a las autoridades policiales.
CRÍTICAS Y PRESIÓN INTERNACIONAL
Inicialmente, X había limitado la edición de imágenes únicamente a los usuarios de pago, con el argumento de que permitiría identificar mejor a quienes abusaban de la herramienta. Sin embargo, la medida fue duramente criticada por gobiernos y organizaciones civiles, que la consideraron insuficiente e incluso interpretaron que podía “monetizar” el abuso digital.
La decisión final se produce tras la presión regulatoria en países de la Unión Europea y el Reino Unido, incluido España, donde el Gobierno solicitó a la Fiscalía investigar si Grok podría haber facilitado la difusión de material de violencia sexual contra la infancia. En medio del escándalo, Musk negó que la IA haya generado imágenes de menores desnudos y aseguró que no existe “ningún caso”, mientras la plataforma ajusta sus políticas para contener una de las mayores crisis éticas asociadas al uso de inteligencia artificial en redes sociales.