El ACV isquémico es ocasionado por la oclusión de alguna de las arterias encargadas de llevar la sangre a la masa encefálica, generando una desoxigenación del cerebro y afectando el correcto funcionamiento del cuerpo. El bloqueo del flujo sanguíneo puede desencadenar una hemorragia o incluso la muerte.
Entre los síntomas de la isquemia cerebral se encuentran la desorientación, la dificultad para caminar o expresarse, mareos, dolores de cabeza, perdida parcial de la visión y adormecimiento de ciertas partes del cuerpo. Las razones que ocasionan esta complicación son el exceso en el consumo de tabaco y drogas, la hipertensión, obesidad, diabetes o presencia de enfermedades cardiovasculares.
En el caso específico de Gustavo Cerati, una arteria cerebral fue la causante a de la obstrucción, por lo que tuvo que ser intervenido para abrir una pequeña ventana en el cráneo que alivie un poco la presión al cerebro.