Ante el inicio del año escolar 2026, especialistas recomendaron a los padres regular el uso nocturno de celulares, tabletas y computadoras en niños y adolescentes, a fin de garantizar entre 8 y 9 horas de sueño y evitar que el cansancio afecte su aprendizaje en clase.
Así lo señaló el psiquiatra y docente de la Facultad de Medicina San Fernando de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Aitor Castillo, quien advirtió que "permitirles a los menores usar aparatos tecnológicos sin horarios, incluso en vacaciones, es tremendamente perjudicial".
Cambios bruscos de horario afectan ritmo biológico
El médico explicó que la formación de hábitos saludables requiere constancia diaria, por lo que cambiar drásticamente los horarios de descanso durante fines de semana o vacaciones puede afectar el ritmo biológico.
"No puede ser que el lunes uno se levante a las 6 de la mañana y el domingo a las 10; esos cambios son pésimos para el organismo", afirmó. Advirtió que uno de los problemas más frecuentes en adolescentes está relacionado con el abuso de pantallas y redes sociales, lo que reduce las horas de sueño y genera consecuencias negativas en la salud física y mental.
Malas notas pueden esconder problemas de sueño
Según indicó Castillo, en su práctica clínica esta situación suele detectarse cuando los padres consultan por el bajo rendimiento académico de sus hijos. "Cuando uno hace la historia clínica, descubre que una de las causas más frecuentes es la falta de sueño. El adolescente no atiende en clase, se queda dormido o empieza a sacar malas notas", señaló.
El psiquiatra subrayó que este problema no debe interpretarse únicamente como un tema de disciplina, sino como "un problema de salud", que requiere enseñar buenos hábitos de higiene del sueño, incluso con el ejemplo de los padres.
Horarios por edad y límites
Castillo recordó que las horas de descanso varían según la edad: niños deben dormir entre 9 a 10 horas; adolescentes de 8 a 10 horas y adultos entre 7 y 9 horas. "Dormir menos de siete horas es dañino, pero dormir demasiado también puede ser perjudicial", advirtió.
Recomendó establecer horarios claros mediante el diálogo y, en caso de incumplimiento, retirar los dispositivos del dormitorio como medida de protección, no como castigo. Aclaró que no existe evidencia sólida de que el sueño perdido durante la semana pueda recuperarse el fin de semana, comparándolo con quienes solo hacen ejercicio los fines de semana sin hábitos regulares.