La detección precoz del Alzheimer podría dar un giro en los próximos años gracias a la tecnología fotónica, basada en el uso de la luz para analizar tejidos del cuerpo humano. El investigador José Miguel López Higuera, fundador del Grupo de Ingeniería Fotónica de la Universidad de Cantabria, explicó que esta innovación permitiría realizar cribados masivos y accesibles, lo que ayudaría a identificar miles de casos que hoy permanecen ocultos.
El ojo: clave para detectar el Alzheimer
Según el especialista, el ojo se considera una “ventana del cerebro” por su conexión directa con el nervio óptico, lo que permite estudiar signos tempranos de la enfermedad. En ensayos clínicos se investigan técnicas que analizan los vasos sanguíneos de la retina y otras que buscan biomarcadores en el cristalino, como las proteínas beta-amiloide y ptau217, asociadas al deterioro neuronal.
Una de las pruebas en desarrollo utiliza un ungüento que genera fluorescencia con luz para medir la concentración de beta-amiloide en el ojo. Este método permitiría evaluar de forma no invasiva si una persona presenta riesgo de Alzheimer o si la enfermedad ya se encuentra en desarrollo, incluso sin manifestaciones visibles.
Cribados masivos y nuevas opciones de tratamiento
El experto señaló que esta tecnología, una vez aprobada, podría aplicarse en visitas rutinarias al oftalmólogo o en centros de atención primaria, reduciendo costos y facilitando diagnósticos tempranos. Además, herramientas multimodales e inteligencia artificial podrían acelerar la detección del Alzheimer y otras demencias, ampliando el alcance de los programas de prevención.
La fotónica también muestra potencial terapéutico. Estudios investigan el uso de luz infrarroja para interactuar con neuronas y mejorar la circulación sanguínea cerebral mediante fotobiomodulación, técnica que podría contribuir a regenerar tejidos y mejorar las funciones cognitivas. Investigaciones en Estados Unidos avanzan en esta línea y podrían aportar resultados relevantes en los próximos años.