Asimismo, García Pérez elogió el profesionalismo de los miembros de la Marina de Guerra, quienes lograron acondicionar el buque para adaptarlo a las necesidades de nuestro país.
En ese contexto, manifestó su confianza en que los marinos de nuestro país sabrán cumplir eficientemente y con valentía su deber en caso sea necesario.
El dignatario señaló en que es necesario que el SIMA recupere la misma capacidad operativa y tecnológica que tenía hasta hace años, cuando tenías las condiciones necesarias para construir fragatas de guerra del mismo tipo que las Lupo.
Por ejemplo, dijo que con un SIMA renovado, nuestro país estará en capacidad de construir buques tanqueros necesarios para trasladar el combustible a diferentes regiones de nuestro país, labor que actualmente corre a cargo de naves de bandera extranjera.
Además, García Pérez dijo que se necesitan lanchas rápidas para vigilancia de los ríos de la amazonía, sobre todo debido a la presencia de grupos subversivos que ponen en riesgo la seguridad del país.
"Le requiero poner en marcha los planes que permitan emplear a fondo las capacidades del SIMA", refirió.
El SIMA es necesario –apuntó- porque el país está a las puertas de empezar a construir un puerto extraordinario, que podría ser considerado como el más importante de América Latina.
El presidente García presidió la ceremonia de incorporación de la fragata misilera BAP Quiñones, cuarta unidad clase Lupo adquirida por el gobierno peruano para potenciar su poder naval.