La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ha puesto en marcha una estrategia política enfocada en fortalecer su presencia en regiones donde obtuvo bajos resultados durante la primera vuelta electoral. El plan, denominado por algunos sectores como la “ruta naranja”, busca ampliar el respaldo ciudadano de cara al balotaje del próximo 7 de junio.
Uno de los principales objetivos de la lideresa fujimorista es consolidar su votación en Lima Metropolitana, especialmente en distritos populosos como San Juan de Lurigancho, donde ha realizado diversas actividades y presentaciones de propuestas. Paralelamente, Fuerza Popular ha intensificado su presencia en regiones del sur del país como Arequipa, Cusco y Tacna, territorios donde Keiko Fujimori no logró posicionarse entre los primeros lugares en los comicios pasados.
Para esta campaña descentralizada, la agrupación naranja cuenta con el respaldo de figuras políticas como Miguel Torres y Patricia Juárez, quienes vienen recorriendo distintas ciudades para difundir las propuestas del partido. En Arequipa y Cusco, Miguel Torres lidera actividades partidarias y encuentros ciudadanos, mientras que Patricia Juárez mantiene una presencia constante en Tacna buscando captar el voto indeciso.
EN PUNO Y AMAZONAS
Asimismo, Fuerza Popular ha comenzado a fortalecer su estructura partidaria en regiones consideradas históricamente adversas, como Puno y Amazonas. En Juliaca, por ejemplo, el partido inauguró un pequeño local partidario como parte de su estrategia de posicionamiento político. Con estas acciones, Keiko Fujimori busca reducir la distancia electoral y ampliar su alcance territorial en la recta final hacia la segunda vuelta presidencial.