En medio de lágrimas de los familiares, pobladores y autoridades de la región, el cuerpo de la joven que murió a causa del naufragio en el Costa Concordia recibió cristiana sepultura en el nicho No 7 en el Cementerio de San Jerónimo.
"Se fue dejando un ejemplo de valor, coraje y ternura, tras haber salvado vidas a cambio de la suya", destacó el alcalde Policarpo Corimanya, quien entregó a los familiares la medalla del distrito y otras condecoraciones como homenaje póstumo
El féretro de Soria fue cubierto por una bandera de Cusco y Diana Paredes, la última que la vio con vida en el crucero, le dedicó una melodía con su violín.