La historia de Hillary y su madre Auri Silva ha conmovido a cientos de personas. La joven de 23 años quedó gravemente herida tras ser atropellada por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga, dejándola al borde de perder el brazo izquierdo y con severas lesiones en el cuerpo.
Desde entonces, Auri no ha dejado de luchar. Durante el día trabaja como abogada y por las tardes se disfraza de payasita para recaudar dinero y cubrir los elevados gastos médicos de su hija. A ello se suman rifas, ventas y actividades solidarias que organiza para intentar reunir los 70 mil soles que requiere la operación urgente.
El accidente ocurrió el 4 de diciembre, cuando Hillary viajaba como copiloto en una motocicleta. El impacto le provocó fracturas en el cráneo, costillas rotas y daños en los nervios del plexo braquial, lo que pone en riesgo la movilidad de su brazo. Además, perdió la audición en uno de sus oídos.
Pese a la gravedad del caso, la familia denuncia falta de apoyo de las autoridades. Aseguran que el responsable fue liberado y que durante meses no recibieron acceso a pruebas clave como los videos del accidente, los cuales recién obtuvieron tras presión mediática.
Mientras el tiempo corre en contra, madre e hija claman por ayuda y justicia. Vecinos y ciudadanos se han sumado con campañas solidarias, buscando evitar que Hillary pierda su brazo y pueda recuperar su vida, así como retomar sus estudios de Derecho que quedaron truncos por la tragedia.