Los activistas, totalmente desnudos, convocados por AnimaNaturalis, Equanimal y CAS Internacional, se pintaron los cuerpos de negro o rojo y se lanzaron al suelo para formar la figura de un toro muerto, representando la agonía y sufrimiento antes de su muerte.
La manifestación, que coincidió con la inauguración de la semana taurina de esta localidad, buscaba que el País Vasco siga los pasos de Cataluña, donde el Parlamento recientemente prohibió las corridas de toros.
Fuente Reuters