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Impactante muestra fotográfica sobre los ataques con ácido que ocurren en Irán

Zivar Parvin (37 años) es residente de Sarabeleh (ubicada a 650 km del oeste de Teherán). Tras la muerte de su marido, su cuñado le propuso varias veces matrimonio. Su respuesta fue no. El 9 de julio del 2011, su cuñado (junto con su esposa) lanzaron ácido a Zivar y su hija, Yasra, de 18 años de edad. Foto: lensculture.com
Masoumeh Atai (32 años) es residente de Esfahan (provincia ubicada a 451 km del sur de Teherán). En el 2008, se divorció de su marido con un niño. Dos años más tarde, fue atacada con ácido por su suegro debido a que ella estuvo en desacuerdo con él para reconciliarse con su ex marido. Foto: lensculture.com
Mahnaz Kazemi (39 años), residente de Qom (provincia ubicada a 130 km al sur de Teherán) fue siempre golpeada y maltratada por su marido, por lo que decidió divorciarse de él. Cuando su marido se enteró acerca de esta petición un 13 de julio del 2007, la atacó con ácido. Foto: lensculture.com
Raana Por Amrai (38 años) y Fatemeh Qalandari (8 años) son residentes de Kohdasht en Khoram Abad. El cuñado de Raana creía que ella era la culpable de que su esposa se divorciara de él. En julio del 2015, él arrojó ácido a Raana y Fatemeh, quemándole a Raana la cara, ojos y partes de su cuello, mientras que la pequeña Fatemeh sufrió quemaduras en el omoplato, la mano y riñones. Foto: lensculture.com
Mohsen Mortazavi (34 años) es residente de Teherán. Durante su primer día de trabajo en el 2012, su compañero le dio la bienvenida con 3 litros de ácido sulfúrico y lo apuñaló 16 veces como acto de venganza por, supuestamente, haberle hecho llamadas de broma. Foto: lensculture.com
Somayeh Mehri (29 años) es residente de Bam (ubicado en Kerman, a 1164 km al sur de Teherán). Ella decidió divorciarse debido a la adicción de su marido, el acoso, la persecución y el encierro. En junio del 2011, su marido arrojó ácido en la cara y cuerpo de ella y sus hijas, Raana y Nazanin, quienes quedaron desfiguradas. Foto: lensculture.com
Maryam Zamani (38 años) junto a Arezo Hashemi Nezhad (13 años), ambos residentes de Teherán. En el 2010, mientras que Maryam y sus tres hijas dormían, la esposa de su hermano los atacó con ácido a ella y a sus hijos (vengativamente y por envidia). Foto: lensculture.com
Shirin Mohamadi una joven (18 años) residente de Teherán. Ella le dijo que no a su pretendiente en el primer día del 2012. Luego fue atacada con ácido por su él. Shirin perdió su ojo derecho, la nariz, una de sus orejas, su boca resultó dañada gravemente. Foto: lensculture.com

Irán es un país donde las mujeres y niños están expuestos constantemente a una serie de abusos que el mundo condena y rechaza de forma categórica. Nos referimos pues a los interminables ataques con ácido que no sólo han destrozado rostros y cuerpos, sino también las vidas de estas personas que viven una realidad mucho peor de lo que cualquiera puede imaginar.

Es por ello que el fotógrafo iraní Asghar Khamseh quiso reflejar una de las realidades más impactantes de su hermético país en un trabajo que plasma el dolor y sufrimiento que las diferentes víctimas han experimentado a raíz de estos cobardes ataques. “Fuego del Odio” es el nombre de esta muestra que tiene a víctimas reales que intentan sobrevivir a los abusos de su propia nación.

Si bien estos ataques se conocen desde hace mucho tiempo, no se dispone de estadísticas confiables sobre la dimensión del fenómeno. Artículos de Internet citan como motivo de los ataques la supuesta indecencia de las mujeres en el vestir al no usar velo o no seguir otros parámetros de vestuario tradicionales, además de problemas conyugales.

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