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‘Pies de loto’, una dolorosa tradición china y sus últimas mujeres sobrevivientes

No se conoce a ciencia cierta cuál fue el origen de esta tradición. Solo se sabe que las primeras que comenzaron a vendarse los pies fueron las bailarinas del palacio imperial chino en el siglo X, con el objetivo de realzar la gracia de sus movimientos. / Foto: difusión
La tradición se extendió a las clases altas y para el siglo XVI ya era popular en todo el territorio chino. / Foto: difusión
¿Cómo se lograban estos píes pequeños? Cuando las niñas tenían entre 4 y 6 años de edad, las madres comenzaban a vendar los pies. / Foto: difusión
Primero eran remojados en agua con hierbas para eliminar todos los restos de pieles muertas, y las uñas se cortaban tanto como era posible. / Foto: difusión
A las niñas se masajeaba los pies para conseguir unos dedos más pequeños, con el objetivo de acomodarlos como abrazando la planta del pie. Era en ese momento cuando se vendaban con tiras de seda o algodón empapado en líquido, apretando los dedos contra el talón. / Foto: difusión
Cada dos días se retiraba el vendaje y se volvía a realizar. El proceso duraba dos años. Para entonces, los pies medían sólo unos 10 cm. / Foto: difusión
El ‘pie de loto’ era considerado la parte más erótica del cuerpo de la mujer, por lo que entre más pequeño, era más codiciado por los hombres. / Foto: difusión
Existía una clasificación: pies delgados, pequeños, puntiagudos, arqueados, perfumados, suaves y simétricos. Estos podrían convirtiesen en “loto dorado”, la máxima distinción de belleza femenina. / Foto: difusión
Los pies diminutos fueron considerados como símbolo de belleza y estatus social. / Foto: Jo Farrell
Las mujeres jóvenes optarían por aplastar sus pies con la esperanza de casarse con alguien de dinero. / Foto: Jo Farrell
Con el paso de los años, esta práctica pasó a ser menos común hasta que en 1912 fue prohibida por el gobierno chino. / Foto: Jo Farrell
Las últimas fotos que se tienen sobre los 'pies loto' pertenecen a Jo Farrell, una fotógrafa radicada en Hong Kong que se enfoca en costumbres femeninas que ya no están vigentes. / Foto: Jo Farrell
Durante los últimos ocho años, ella segura que ha logrado encontrar a 50 mujeres con los pies vendados en el área rural de China. / Foto: Jo Farrell
Lin Fengfeng es una de ellas. / Foto: Jo Farrell
Pensar que si hubieses nacido en China hace más de mil años, tu deseo hubiese sido tener estos pies. / Foto: Jo Farrell

Aunque parezca increíble, estas formas extremas de pies fueron, por cerca de un milenio, objeto de deseo para los hombres en China. Los ‘pies de loto’ se lograban solo si desde la niñez eran vendados para que no crecieran y tuvieran un tamaño diminuto.

Esta costumbre de las mujeres chinas se ha desvanecido casi totalmente. La mayoría de las personas en el país oriental sólo han oído historias de esta práctica, sin embargo aún quedan algunas mujeres que son pruebas vivas.

Existe un pueblo muy conocido por sus pies vendados. Se trata de Beijiao, un poblado de la provincia de Fujian, donde habitan un poco más de 20 ancianas, la mayoría de alrededor de 80 años. Ellas tienen ‘pies de loto’ de siete centímetros y medio. Según los medios chinos, es el último pueblo de mujeres con pies vendados en toda China.

Lin Fengfeng, de 87 años, es una de las mujeres sobrevivientes. Ella comenzó a atar sus pies cuando tenía cinco años de edad, en 1931. Durante ese periodo, el vendaje de pies todavía era una práctica popular en esta aislada localidad. Las mujeres aún consideraban que los pies pequeños era signo de belleza femenina.

Las niñas, a menudo, comparaban el tamaño de sus pies para ver cuál era el más pequeño. Quien tuviera los más pequeños se convertía en la envidia de las demás, pues significaba que, cuando llegaran a la juventud, habría más pretendientes proponiendo casamiento a sus padres.

Conoce más sobre esta dolorosa tradición en la galería y mira las fotos inéditas de las últimas mujeres sobrevivientes de esta práctica. Algunas imágenes pueden resultar impactantes.

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