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Buscaba fantasmas en una casa abandonada y lo que encontró fue aún más terrorífico

La casa estaba completamente en ruinas pues nadie había vivido ahí en muchos años. Eso despertó la curiosidad de Dan Bell. Foto: uzsmaidi.lv
Las habitaciones estaban en un estado deplorable y realmente se parecían a un set de filmación de una película de terror. Foto: uzsmaidi.lv
Lo único que se podía encontrar por montones eran escombros. De fantasmas, nada. Foto: uzsmaidi.lv
La terraza era una de las zonas más tétricas pero no se percibía nada especial por ahí. Foto: uzsmaidi.lv
Hasta que Dan llegó a esta zona de la casa. Aquel bolso verde llamó mucho su atención y también lo asustó. Foto: uzsmaidi.lv
Parecía ser un bolso inofensivo pero adentro había algo por lo que muchos hasta matarían. Foto: uzsmaidi.lv
Se trataba de envases de plástico con una importante cantidad de ‘crack’. Definitivamente le pertenecía a algún 'dealer' de la zona a quien le gustaría que un extraño toque sus cosas. Foto: uzsmaidi.lv
La ilegal mercadería asustó un poco a Dan ya que ser encontrado por uno de los traficantes podría significar graves problemas para él y ese susto es peor que ver a cualquier fantasma. Foto: uzsmaidi.lv

En todo vecindario siempre encontrarás una casa abandonada o al menos una que tenga aspecto tétrico, lo que suele provocar bastante curiosidad en los vecinos. Es el caso de este youtuber estadounidense conocido como Dan Bell en cuyo barrio de Maryland había una antigua vivienda de mediados del siglo XX que estaba deshabitada.

Un día cualquiera, el muchacho se armó de valor, agarró su cámara y decidió entrar en la misteriosa propiedad para registrar todo en imágenes. Él siempre imaginó que podría captar sucesos sobrenaturales o al menos algo llamativo que no tenga una fácil explicación lógica, sin embargo, nada de eso ocurrió. Lo único resaltante era que la casa estaba en un estado deplorable y se caía a pedazos.

No obstante, el youtuber encontró algo muy curioso que lo ayudó a comprender más dicho inmueble. Y es que en uno de los rincones había un bolso de color verde que resaltaba claramente. Lo que contenía lo sorprendió mucho: envases de plástico con una importante cantidad de ‘crack’ dentro, listo para ser comercializado y consumido.

Para Dan quedó claro que en dicha casa no había fantasmas pero sí narcotraficantes, suficiente razón como para salir rápido del lugar y no volver más.

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