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FOTOS: las 8 más grandes locuras de amor que un hombre hizo por una mujer

Construir una escalera con las manos. Lui Goujiang es un chino que en la década de 1940, cuando tenía 19 años, se enamoró de una viuda. Tuvieron que fugarse y vivir en el interior de una cueva. Durante años, Lui fabricó a mano una escalera de 1.500 peldaños para que su amada pudiera salir de la cueva y bajar la ladera en que se hallaba.
Escribir cartas hasta la extenuación. Mark Twain contaba que se enamoró de quien sería su esposa, Livy, a primera vista. Ella rechazó su inicial propuesta de matrimonio y él prometió escribirle una carta de amor diaria hasta que cambiara de opinión. Necesitó dos años hasta que ella dijo “sí”.
Profanar una tumba. Carl von Cosel se obsesionó con una de sus pacientes. Ella era María Helena Milagro-Hoyos, quien murió de tuberculosis y tras su fallecimiento en 1933 Cosel robó su cadáver y vivió con el cuerpo momificado hasta 1940.
Romántica dimisión. Eduardo VIII de Inglaterra renunció en 1936 al trono para poder casarse con Wallis Simpson, una divorciada estadounidense.
Jugarse la cabeza por una mujer. El corsario Walter Raleigh, amante de la reina Isabel I de Inglaterra, estuvo a punto de morir, ya que provocó los celos de su soberana al enamorarse de una joven cortesana llamada Sarah. La despechada reina mandó encerrarle en la Torre de Londres, aunque posteriormente acabó perdonándole.
Entrar en guerra con su propio padre. En 1355, el que sería el rey Pedro I de Portugal se enamoró de Inés, dama de compañía de su esposa Constanza. Se casó con su amada en secreto. Para evitar que la muchacha fuera coronada, el padre de Pedro, Alfonso IV, ordenó asesinarla. El joven se alzó en armas contra su progenitor y la coronó al acceder al trono.
Bajar al infierno. Dante Alighieri escribió en 1300 la Divina Comedia, por su amor platónico, Beatrice Portinari (ya fallecida) y con la que nunca llegó a cruzar ni una palabra. En su obra, Dante atraviesa el Infierno y el Purgatorio buscando a su amada.
Quedarse en la ruina. El poeta británico Percival Shelley desafió a todas cuando en 1814 abandonó a su familia para fugarse con su amada Mary (autora de Frankenstein). Su gesto no solo le acarreó la condena moral, sino que además le situó al borde de la ruina económica, ya que hizo que su mecenas y protector, el filósofo William Goodwin, le retirara su apoyo económico.

Entrar a la casa de la joven de madrugada, componer una canción y dedicársela en público, grabar un video y difundirlo por un proyector gigante, son algunas de las cosas que 'locos' enamorados de hoy hacen por amor, llegando a sorprender al mundo entero. Sin embargo, estos hechos están lejos de ser las más grandes locuras de amor de la historia. A continuación conoce lo que hicieron algunos reconocidos personajes para encontrar la felicidad.

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