Es un fenómeno que se expande en Europa, Asia, y Norteamérica, las drogas digitales descargadas de Internet, y que ya hace efecto en los adolescentes llevándolos a sentir la adrenalina del éxtasis, o la marihuana.
Son los sonidos digitales extraídos de Internet, y que pueden ser escuchados por un iPod, o algún equipo móvil de última tecnología.