Un pequeño fragmento de papel encontrado entre los restos de lo que parecía un simple vertedero arqueológico ha cambiado la historia de Nubia. El documento, descubierto en la antigua ciudad de Dongola, en Sudán, menciona directamente al rey Malik Qashqash, una figura que hasta ahora era conocida solo por crónicas literarias y tradiciones religiosas.
Hallazgo arqueológico que confirma a un rey legendario
El descubrimiento se produjo en una gran residencia ubicada en el corazón de la ciudadela de Dongola, conocida como la Casa del Mekk, antigua vivienda de la élite local. El fragmento fue hallado durante excavaciones del proyecto UMMA (Urban Metamorphosis of a Medieval African Capital City) de la Universidad de Varsovia, que investiga la transformación urbana de esta capital africana medieval.
El documento, catalogado como Dongola inv. 1990, contiene una orden administrativa escrita en árabe entre los siglos XVI y XVII. En el texto aparece el nombre “Malik Qashqash”, confirmando por primera vez la existencia histórica de este gobernante nubio que hasta ahora era considerado una figura semilegendaria en las fuentes sudanesas.
Un documento que revela comercio y poder en Nubia
El contenido del texto describe una transacción comercial dirigida a un hombre llamado Khidr. En ella, el rey ordena gestionar la entrega de mercancías textiles y ganado, incluyendo la recepción de productos denominados ʾRDWYĀT, así como el intercambio de una oveja con su cría y otros animales que serían entregados por un intermediario.
Más allá de su aparente simplicidad administrativa, el documento revela que el monarca participaba activamente en la gestión económica y en la redistribución de recursos. Este tipo de acciones permitía fortalecer alianzas entre comerciantes, líderes locales y autoridades religiosas, lo que demuestra una estructura política más compleja en la Dongola precolonial.
Durante los siglos XVI y XVII, la ciudad vivía una etapa de transición histórica marcada por la arabización y la expansión del islam, tras el declive del antiguo reino cristiano de Makuria. En ese contexto surgió el sultanato Funj, que dominó el valle medio del Nilo y bajo cuya órbita política se integró Dongola, manteniendo sus autoridades locales.
El hallazgo también aporta pistas sobre la cultura escrita en África medieval, ya que el texto muestra rasgos dialectales del árabe que sugieren su uso como lengua administrativa. Además, menciona a un escriba llamado Ḥamad, lo que indica la presencia de especialistas letrados al servicio del poder local.