Una crónica que retrata las durísimas historias de aquellos compatriotas que, a pesar de haber superado los 60 años de edad, deben buscarse la vida en la frialdad y oscuridad de la calle en las madrugadas. Personas de la tercera edad que muchas veces cargan literalmente el futuro de sus nietos sobre sus hombros.
|
|
Usuarios y transportistas denuncian inseguridad en buses: “Nadie se siente seguro” |