El exdirigente aprista Omar Quezada se pronunció sobre los alcances de la reunión que representantes del Partido Aprista Peruano (APRA) sostuvieron con Keiko Fujimori, luego de que la ONPE culminara el conteo de la segunda vuelta presidencial y confirmara la ventaja de la lideresa de Fuerza Popular frente a Roberto Sánchez.
Quezada sostuvo que el APRA acudió a presentar un saludo institucional a la virtual presidenta electa, pero remarcó que no se trató de un respaldo político ni de una negociación para integrar el próximo gobierno. “Nosotros no hemos ido en ningún momento a más que saludar”, afirmó durante la entrevista en 24 Horas Mediodía, al precisar que Fujimori tiene “toda la responsabilidad y la autonomía absoluta” para conformar su equipo ministerial.
El exdirigente aprista señaló que la conversación giró en torno a la necesidad de gobernar con justicia, equidad y respeto a las libertades democráticas. Según indicó, Fujimori fue “muy enfática” al señalar que hará todo lo posible para gobernar bajo esos principios. Quezada también recordó que el APRA tiene una historia política de más de un siglo y dos experiencias de gobierno, al tiempo que sostuvo que el próximo mandato tendrá una “valla alta” frente al segundo gobierno de Alan García.
Entre los temas planteados a Fujimori, Quezada mencionó la inseguridad ciudadana, la minería informal e ilegal, la descentralización, los derechos laborales, las deudas sociales, la infraestructura y las obras paralizadas. El dirigente aprista advirtió que existen más de 2,000 proyectos detenidos y hospitales inconclusos, pese a que regiones y municipios han recibido importantes recursos en los últimos años. “Le hemos planteado esos problemas álgidos de la población, ellos tendrán que resolverlo”, señaló.
Uno de los puntos más críticos fue la regionalización. Quezada, quien recordó haber sido presidente regional de Ayacucho, sostuvo que el problema no fue únicamente la transferencia de recursos, sino la falta de capacitación en gestión pública. “Se les ha entregado los recursos, pero no se ha capacitado en gestión pública”, afirmó. En esa línea, cuestionó que algunas autoridades prioricen plazas públicas o edificios costosos cuando todavía faltan hospitales, agua, desagüe, electrificación, pistas y veredas.
El exdirigente aprista también abordó la posición actual del partido sobre el rol del Estado y empresas públicas como Petroperú. Al ser consultado sobre una eventual privatización, sostuvo que debería evaluarse en áreas que no sean neurálgicas, pero advirtió que el Estado no puede seguir financiando pérdidas permanentes. “El Estado no puede seguir inyectando dinero cuando es una pérdida”, señaló, al cuestionar la burocracia ineficiente, la corrupción y la designación de funcionarios sin competencia técnica.
APRA: REFORMA POLÍTICA Y CASO PEDRO CASTILLO
Quezada reconoció que el electorado le dio “un jalón de orejas” al APRA, que no tendrá representación en el próximo Parlamento Bicameral, y sostuvo que el partido debe modernizarse, fortalecer sus canales digitales y volver a representar a sectores populares. También cuestionó que existan agrupaciones políticas sin vida partidaria real y pidió revisar la legislación electoral para evitar que partidos sin estructura terminen accediendo al poder como “vientres de alquiler”.
Finalmente, rechazó una eventual gracia presidencial o medida similar para liberar a Pedro Castillo. “De ninguna manera”, respondió al ser consultado sobre esa posibilidad, al considerar que sería “un golpe a la justicia” y un beneficio a la impunidad. Quezada aclaró que el APRA no fue a darle apoyo a Fujimori, sino a saludarla como presidenta electa, y advirtió que, si el gobierno no cumple con el país, también los verán “en las calles”, como ocurrió frente al régimen de Alberto Fujimori en el año 2000.