El Poder Ejecutivo enfrenta una nueva crisis política en el Perú tras las decisiones contradictorias en torno a la compra de 12 aviones de combate F-16 a Estados Unidos, una operación valorizada en 3,500 millones de dólares.
En la víspera, el presidente interino, José María Balcázar, había señalado que la adquisición de estas aeronaves para la modernización de la Fuerza Aérea del Perú debía ser evaluada por el próximo gobierno. Esta postura provocó la renuncia del canciller, Hugo de Zela, y del ministro de Defensa, Carlos Díaz, agudizando la crisis en el Ejecutivo.
No obstante, el Ministerio de Economía del Perú informó que se concretó la transferencia de 462 millones de dólares, correspondiente al primer pago del contrato firmado entre el Estado peruano y la empresa Lockheed Martin, en el marco del proceso de adquisición de las aeronaves de defensa.
Esta decisión evidenciaría una aparente contradicción dentro del Gobierno respecto a la ejecución del contrato, lo que ha generado críticas por la falta de claridad en la política de defensa y gasto público.
MOCIÓN DE CENSURA
Desde el Congreso de la República del Perú, diversos legisladores se pronunciaron sobre el tema. El congresista Ilich López anunció que impulsará una moción de censura, cuestionando la actuación del mandatario en relación con la compra de los aviones de combate.