Las constantes rupturas de tuberías registradas en distintos puntos de Lima han despertado preocupación entre vecinos y especialistas sobre la capacidad de las redes de agua y desagüe para soportar un fuerte movimiento telúrico. En varios sectores de la capital, residentes denuncian que las instalaciones tienen más de 15 años sin ser renovadas y presentan constantes atoros y deterioro.
En el asentamiento humano Los Ángeles, en el distrito del Rímac, vecinos mostraron tuberías expuestas que, según señalaron, podrían colapsar ante un sismo de gran magnitud. Los pobladores indicaron que las redes antiguas no reciben mantenimiento adecuado y temen que una emergencia similar a la ocurrida en 2019 vuelva a repetirse con consecuencias aún mayores.
El doctor Miguel Díaz, investigador del CISMID-FIC-UNI, explicó que Lima y Callao cuentan con zonas de alta vulnerabilidad geotécnica, especialmente en distritos como Ventanilla, Chorrillos, Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y parte de Surco. El especialista estimó que cerca del 45 % de las tuberías podrían verse afectadas durante un terremoto de gran intensidad.
TUBERÍAS SISMORRESISTENTES
Frente a este escenario, Sedapal informó que viene implementando tuberías sismorresistentes fabricadas con materiales flexibles y aseguró contar con un plan de contingencia para garantizar el abastecimiento de agua potable tras un eventual sismo. Sin embargo, muchas familias afectadas por anteriores colapsos exigen mayores trabajos preventivos para evitar nuevos desastres en la capital.