Tras el atentado ocurrido en Puente Piedra, la empresa ha iniciado el blindaje progresivo de sus unidades, así como la instalación de cámaras de videovigilancia en el interior de los vehículos. Estas acciones se vienen aplicando en distintas rutas, como la ruta C, donde también se ha reforzado la presencia policial en paraderos.
Según indicaron encargados de la empresa, se espera que en un plazo de 20 días todas las unidades cuenten con estas medidas de seguridad. Sin embargo, conductores señalaron que, si bien esto reduce la incertidumbre, la solución real depende del accionar de las autoridades y del trabajo de inteligencia para capturar a los responsables de las extorsiones.
Por su parte, pasajeros manifestaron que aún persiste el temor al utilizar el servicio, pese a las nuevas implementaciones, evidenciando la preocupación por la inseguridad en el transporte público.