Los conductores de la empresa de transporte Vipusa, línea A, retomaron sus labores este miércoles pese a haber sido víctimas de amenazas por parte de bandas criminales. La decisión se da luego de que el pasado 18 de marzo suspendieran sus operaciones por temor a represalias.
Según informaron los trabajadores, recibieron mensajes intimidantes en los que se les advertía que, si salían a trabajar, podrían sufrir ataques. Esto obligó a paralizar el servicio por un día; sin embargo, ante la necesidad económica, decidieron volver a operar con normalidad.
Los conductores señalaron que las amenazas no son recientes, pero que la situación se ha agravado en los últimos días. Incluso indicaron que distintas bandas les exigen el pago de hasta 20 soles por unidad para permitirles trabajar, lo que incrementa la presión sobre el sector.
Durante el recorrido por la Panamericana Norte, no se evidenció presencia policial que brinde resguardo a las unidades, a diferencia de otras empresas que sí cuentan con protección. Esta ausencia de seguridad genera mayor preocupación entre los transportistas.
A pesar del miedo, los trabajadores continúan operando debido a la necesidad de generar ingresos para sus familias. No obstante, advierten que la falta de acciones concretas por parte de las autoridades los deja expuestos a constantes riesgos en medio de la creciente ola de criminalidad.