El Perú podría enfrentar en las próximas horas una crisis energética luego de que una parte del sistema de ductos de la concesionaria Transportadora de Gas del Perú (TGP) sufriera una fuga y posterior llamarada en Cusco, reduciendo el abastecimiento de gas natural a nivel nacional. El incidente ha generado preocupación por el impacto que podría tener en la economía y en el bolsillo de los ciudadanos.
Crisólogo Cáceres, experto en defensa del consumidor, advirtió que el “peruano de a pie” será el primero en sentir los efectos. “Esto va a tener repercusiones claras en la vida económica de los consumidores. En primer lugar, el precio del gas va a subir y lo más seguro es que, una vez superada la crisis, los precios se mantengan altos”, señaló. Asimismo, indicó que también podrían incrementarse las tarifas del transporte, así como el costo de servicios y alimentos.
Frente a este escenario, Cáceres explicó que los usuarios afectados podrían presentar una denuncia administrativa ante Indecopi o que dicha entidad actúe de oficio si determina que hubo un servicio defectuoso. De acuerdo con el especialista, la Comisión de Protección al Consumidor podría imponer sanciones de hasta 450 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), dependiendo de la gravedad del caso.
¿QUIÉN ES EL RESPONSABLE?
Por su parte, el exviceministro de Energía y Minas, Pedro Gamio, sostuvo que antes de atribuir responsabilidades se debe esperar el informe oficial que determine las causas del incidente. Indicó que, si se demuestra que la empresa actuó con la debida diligencia, sería complejo señalar un responsable directo. Cáceres añadió que otra alternativa es recurrir al Poder Judicial con una demanda por daños y perjuicios.