La Alameda de la avenida Pardo, en el distrito de Miraflores, se ha convertido en un foco de preocupación para los ciclistas. En este espacio, una alta afluencia de peatones debe convivir con bicicletas y, en algunos tramos, incluso con vehículos motorizados que invaden la zona, generando constantes situaciones de riesgo.
Los ciclistas denuncian que no existe una red de ciclovías paralelas e interconectadas que les permita desplazarse con seguridad. Pese a ello, aseguran que la municipalidad les pide no circular por la alameda, sin ofrecer rutas alternas funcionales. Incluso, personal de fiscalización habría solicitado a algunos usuarios bajar de sus bicicletas y continuar a pie, tras accidentes ocurridos recientemente en el lugar.
Según los afectados, esta falta de planificación los empuja a circular por la pista, compartiendo espacio con buses y autos que no respetan su presencia. La calle 2 de Mayo, vía paralela a Pardo, cuenta con una ciclovía que solo se extiende hasta la avenida Comandante Espinar, dejando a los ciclistas sin continuidad. A ello se suma que, en varios tramos, estas vías exclusivas suelen estar bloqueadas por vehículos estacionados.
POSTURAS OPUESTAS
Carlota Peryra, lideresa de la Asociación de Ciclistas del Perú, recordó que la Ley 30936 permite a los ciclistas circular como cualquier vehículo, pero advirtió que el tráfico intenso los expone a graves peligros. Desde la municipalidad, Renzo Vallejo, gerente de Seguridad Ciudadana y Movilidad Urbana, sostuvo que cuentan con orientadores viales; sin embargo, los usuarios insisten en que, sin señalización clara ni ciclovías interconectadas, desplazarse en bicicleta por Lima sigue siendo una apuesta arriesgada para un medio de transporte sostenible.