El anuncio del incremento en la tarifa del agua potable llevó al Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) y a Sedapal a presentarse ante la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso. La citación responde a las dudas generadas por el ajuste que elevaría el pago mensual de los usuarios de Lima y Callao, en un contexto de preocupación por el impacto en la economía familiar.
De acuerdo con los cálculos técnicos de la Sunass, un hogar que actualmente paga alrededor de S/ 69,20 por un consumo promedio pasaría a abonar cerca de S/ 76,90, lo que representa un incremento de S/ 7,70 por el uso de aproximadamente 16 mil litros de agua, consumo estimado para familias de tres a cuatro integrantes. El Ministerio de Vivienda precisó que la aplicación del aumento no será inmediata, sino progresiva a partir de junio, con el objetivo de reducir un efecto brusco en los bolsillos de los usuarios.
¿Por qué se plantea el incremento en el recibo del agua?
Durante su intervención en el Congreso, el gerente general de Sedapal sostuvo que la actualización tarifaria busca fortalecer la capacidad de inversión de la empresa para ejecutar obras de infraestructura y mejorar el servicio. Por su parte, la Sunass, entidad encargada de fijar técnicamente las tarifas, señaló que el cálculo del incremento se ha realizado conforme al marco normativo vigente.
No obstante, el debate se intensificó luego de que el presidente de la Sunass informara que, debido a una reconsideración solicitada por Sedapal, el aumento final podría incluso duplicar el monto inicialmente previsto. El ajuste se sustenta en un Decreto Legislativo aprobado en diciembre de 2023, durante el gobierno anterior. Aunque estaba previsto que el alza se concrete desde este mes, el Ejecutivo confirmó ante el Congreso que su implementación será escalonada desde junio. A la sesión estaba convocado el ministro de Vivienda, pero en su lugar asistió el viceministro de Construcción y Saneamiento.