Las intensas lluvias que se vienen registrando en el centro del país han encendido nuevamente las alarmas en Chosica, donde la historia de los huaicos podría repetirse. Las autoridades locales advierten que, si las precipitaciones se mantienen por varias horas con fuerte intensidad, varias quebradas podrían activarse, poniendo en riesgo a miles de vecinos que aún viven en zonas vulnerables.
El alcalde de Lurigancho–Chosica, Oswaldo Vargas, solicitó formalmente al Gobierno Central que se declare en estado de emergencia al distrito para agilizar acciones preventivas. Señaló que es urgente el envío de maquinaria pesada al río Rímac para realizar trabajos de descolmatación en al menos 12 puntos críticos, bajo coordinación de la PCM, debido a la presión de una población que teme volver a perderlo todo.
El recuerdo de los huaicos del 2023 sigue vivo entre los vecinos. En el asentamiento humano California, decenas de familias aún habitan a pocos metros del río y de una quebrada que ya se activó hace dos años. En aquella tragedia, viviendas quedaron sepultadas por el lodo, una casa de tres pisos se desplomó al cauce del Rímac y una adulta mayor perdió todo, falleciendo tiempo después sin ver reconstruido su hogar.
VECINOS PREOCUPADOS
Otro punto crítico es la zona de Nicolás de Piérola, donde en 2017 un violento huaico arrasó con calles y viviendas. Hoy, la quebrada que suele activarse en época de lluvias se encuentra bloqueada por basura, desmontes y maleza, lo que incrementa el peligro de un nuevo desborde. Las autoridades municipales anunciaron trabajos de limpieza y liberación de cauces, mientras los vecinos exigen acciones inmediatas.