Un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) desarrolló plantas modulares autónomas de tratamiento de agua que actualmente abastecen de este recurso vital, libre de contaminación al 99.9 %, a las comunidades rurales de Dos de Mayo, Tres Unidos y Puerto Almendras en la región Loreto, donde habitan cerca de 200 personas en cada localidad.
El líder del proyecto e investigador del Centro de Desarrollo de Materiales Avanzados y Nanotecnología (CEMAT) de la UNI, Dr. Juan Martín Rodríguez Rodríguez, sostuvo en entrevista con la Agencia de Noticias Andina que el sistema opera con energía solar y de manera automática, sin demandar insumos ni personal especializado para su funcionamiento. Ensambladas en contenedores que facilitan su transporte a zonas de difícil acceso, las plantas eliminan elementos como arsénico, aluminio, hierro y manganeso.
La iniciativa fue presentada a un concurso convocado por ProInnóvate, del Ministerio de la Producción, y el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) con el objetivo de mejorar la calidad de vida en las poblaciones amazónicas. Este proyecto empaquetó las tecnologías desarrolladas y publicadas previamente por el equipo en revistas internacionales como Science of the Total Environment. El sistema viene funcionando con éxito en la selva peruana desde el año 2020, durante la pandemia de la COVID-19.
Antecedentes del desarrollo y proyecciones
El origen de esta tecnología se remonta al año 2007, cuando el equipo de la UNI presentó al Fondo de Investigación, Ciencia y Tecnología (Fincyt) una propuesta para mejorar la calidad del agua en el sur del país. En esa etapa inicial, evaluaron técnicas electroquímicas y de filtración basadas en radiación solar en el valle de Locumba, Tacna, donde el río registraba 500 partes por millón de concentración de arsénico. Posteriormente, junto a investigadores suizos, evaluaron pozos subterráneos en la selva e identificaron la presencia natural de minerales inorgánicos nocivos en concentraciones superiores a los límites máximos permisibles.
El Dr. Rodríguez precisó que los investigadores regresarán a Loreto en noviembre para implementar mejoras tecnológicas, permitiendo que las plantas se comuniquen por internet para alertar sobre sensores defectuosos que requieran cambio. Asimismo, la institución destacó que estas unidades modulares tienen el potencial de replicarse en otras áreas rurales y urbanas del Perú sin agua segura, así como en zonas afectadas en el suministro hídrico por sequías, huaicos, inundaciones y otros impactos asociados al fenómeno El Niño.