La inteligencia artificial (IA) podría estar cerca de alcanzar una capacidad que preocupa a los expertos en ciberseguridad: replicarse y propagarse de manera autónoma a través de dispositivos conectados a internet, sin depender de grandes centros de datos. Así lo advirtió la empresa tecnológica Anthropic, que reveló que pequeños modelos de IA podrían desarrollar esta capacidad en los próximos meses, abriendo un nuevo escenario de riesgos para millones de usuarios.
Televisores inteligentes podrían convertirse en redes de IA
De acuerdo con una investigación realizada por Frontier Red Team, el equipo de ciberseguridad de Anthropic, dispositivos domésticos con protección limitada, como televisores con Android TV y electrodomésticos inteligentes, cuentan con suficiente capacidad de procesamiento para ejecutar modelos de inteligencia artificial cuando trabajan de forma coordinada. Durante las pruebas de laboratorio, los investigadores conectaron 15 reproductores económicos de Smart TV y consiguieron ejecutar exitosamente un modelo de lenguaje distribuido.
Los experimentos también revelaron que, aunque los modelos pequeños todavía presentan dificultades para completar por sí solos todo el proceso de propagación, otros sistemas más avanzados ya consiguieron replicarse de principio a fin en entornos controlados con medidas de seguridad simplificadas. Según Anthropic, si continúa el actual ritmo de desarrollo tecnológico, los modelos de IA más pequeños podrían alcanzar esta capacidad hacia finales de 2026.
Anthropic alerta sobre nuevos riesgos para la ciberseguridad
Uno de los principales riesgos identificados por la compañía es la dificultad para detener una inteligencia artificial que consiga distribuirse entre múltiples dispositivos conectados a internet. A diferencia de los sistemas alojados en centros de datos tradicionales, estas redes descentralizadas podrían carecer de un punto único de desconexión, lo que complicaría las acciones destinadas a frenar su propagación.
Frente a este escenario, Anthropic recomendó a fabricantes de dispositivos inteligentes y proveedores de internet reforzar sus protocolos de ciberseguridad, especialmente mediante la eliminación de contraseñas predeterminadas y la mejora de los mecanismos de protección. Aunque la propagación inicial de estos sistemas podría ser lenta, la empresa considera necesario anticiparse a posibles ciberataques autónomos capaces de aprovechar las vulnerabilidades de los aparatos domésticos.