Meta enfrenta uno de los procesos judiciales más delicados de su historia por el impacto de Facebook e Instagram en menores de edad. Ante un tribunal federal de Oakland, California, la empresa de Mark Zuckerberg negó haber diseñado sus redes sociales con el propósito de generar adicción entre adolescentes y rechazó que exista evidencia concluyente que vincule directamente el uso de sus plataformas con un deterioro del bienestar juvenil.
Meta rechaza acusaciones de adicción en Facebook e Instagram
La demanda, presentada en octubre de 2023 y respaldada por 29 estados de Estados Unidos, acusa a Meta de mantener herramientas destinadas a captar y prolongar la permanencia de usuarios jóvenes, entre ellas algoritmos personalizados, notificaciones push, Historias, desplazamiento infinito y videos cortos como Reels. Según la acusación, estas funciones permitirían aumentar el tiempo frente a la pantalla, recopilar más información de los usuarios y fortalecer el negocio de publicidad digital de la compañía.
La defensa de Meta sostuvo ante el jurado que no existe una prueba concluyente de que las redes sociales provoquen por sí mismas una caída en el bienestar de los adolescentes. El abogado de la compañía, Paul Schmidt, reconoció que algunos usuarios pueden experimentar problemas, pero afirmó que las investigaciones no establecen una relación causal clara. También señaló que Zuckerberg buscaba mejorar los servicios de la empresa y no convertirlos en productos peligrosos para niños y adolescentes.
Los fiscales, sin embargo, sostienen que Meta habría priorizado el crecimiento y los ingresos publicitarios por encima de la seguridad de los menores. La fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, acusó a la compañía de implementar una estrategia destinada a mantener conectados a los usuarios el mayor tiempo posible, recopilar sus datos y minimizar públicamente los posibles riesgos. El caso también señala que la empresa sabía que menores de 13 años utilizaban Facebook e Instagram y que habría recopilado información personal sin el consentimiento parental exigido por la legislación estadounidense de privacidad infantil, incluida la COPPA.
Mark Zuckerberg podría declarar en un juicio multimillonario
El proceso judicial podría prolongarse durante al menos seis semanas y las eventuales sanciones han sido calculadas por las partes entre 200 mil millones y 1,4 billones de dólares. Entre los testigos previstos aparecen Mark Zuckerberg, el director de Instagram, Adam Mosseri, y la responsable global de seguridad de Meta, Antigone Davis. Uno de los primeros en declarar fue el exingeniero de seguridad Arturo Bejar, quien cuestionó los controles aplicados durante el lanzamiento de Reels y aseguró que la seguridad no habría sido suficientemente considerada en las etapas iniciales de la función.
El juicio se desarrolla además después de otros procesos relacionados con la protección de menores. Según los antecedentes presentados, Meta fue condenada en Nuevo México a pagar 567 millones de dólares a un fondo de salud mental para jóvenes, además de otros 375 millones de dólares derivados de un proceso anterior. Ahora, el tribunal deberá evaluar si las decisiones de diseño de Instagram y Facebook, la recopilación de datos de menores y las políticas internas de la compañía vulneraron las normas de protección al consumidor y privacidad infantil en Estados Unidos.


