La polémica ha vuelto a caer sobre la red social Facebook, al difundirse videos de decapitaciones supuestamente llevadas a cabo por miembros de los carteles mexicanos. Las imágenes procedían de la página de Internet ‘mundonarco’, dedicada a la difusión de informaciones y noticias sobre el narcotráfico mexicano en la red.
Los usuarios tienen derecho a "mostrar el mundo en el que vivimos", fue la reacción inicial de la red social, quien se negó a retirar los contenidos desencadenando quejas todavía más airadas de usuarios, plataformas en defensa de los derechos del niño e incluso miembros del equipo de seguridad de la propia compañía consultados por la prensa.
Pese a que Facebook dio un giro de 180º poco después y anunció la eliminación de los videos, el hecho es un ejemplo más de la facilidad con la que estos contenidos circulan en la red. "Sabemos por las evidencias que (ver) semejante material puede influir en la autoestima de un modo muy negativo", explicó Arthur Cassidy, psicólogo que administra la organización sin ánimo de lucro ‘Yellow Ribbon’, orientada a la prevención del suicidio.
"Puede causar regresiones espontáneas, pesadillas y problemas de sueño. Si esto es prolongado puede transferirse en muchos otros efectos negativos en un niño y también en adultos, como desórdenes de ansiedad y ataques de pánico".
Por su parte Stephen Balkam, jefe ejecutivo del Instituto para la Seguridad de la Familia en Internet (Fosi), se pregunta “¿Dónde está el límite del interés público?”. "¿Es de interés público saber qué es lo que pasa entre los lores de la droga en México?".
A principios de este año, un informe de la firma de seguridad en internet Kapersky Lab señaló que los niños están a menos de tres clics de contenidos inapropiados o contenido para adultos en páginas como YouTube.
Por este motivo, expertos en seguridad en Internet orientada a menores de edad recomiendan una buena supervisión de los contenidos que los niños usan y si existe alguna preocupación, revisar el historial de búsqueda del explorador de Internet para asegurarse de que no se visitan contenidos inapropiados.
También se anima a los padres a invitar al niño a hablar abiertamente de lo que hacen en el ciberespacio y con quién se relacionan, así como establecer medidas de seguridad para bloquear.