El senador Jorge Gavidia anunció su decisión de renunciar al partido del Buen Gobierno, luego de las discrepancias surgidas con el líder de la agrupación, Jorge Nieto, por su posición frente a la delegación de facultades legislativas solicitada por el Gobierno. Durante una entrevista televisiva, el parlamentario confirmó que dejará tanto la militancia como la bancada, tras reconocer que existe un clima interno difícil de manejar. Según explicó, su voto respondió a su libertad para tomar decisiones y a la necesidad de contribuir a la atención de los problemas del país.
Gavidia señaló que sus diferencias con la agrupación no se limitan al tema de las facultades, sino que también están relacionadas con determinadas alianzas y posiciones políticas. El senador consideró que era necesario permitir que el país avance frente a la inseguridad ciudadana y la amenaza del fenómeno El Niño. Asimismo, cuestionó las disputas entre las cámaras del Congreso y sostuvo que los intereses políticos no deberían anteponerse a las necesidades de la población. También afirmó que las referencias al pasado político del país dificultan, a su juicio, la búsqueda de oportunidades y soluciones.
Durante la entrevista, Gavidia indicó que buscaba conversar con Jorge Nieto para evitar mayores daños a la imagen del partido. Sin embargo, reconoció que la comunicación entre ambos no había facilitado un entendimiento. El anuncio de su salida se produjo después de que se mencionara la posibilidad de una sanción por su voto, considerado una indisciplina dentro de la organización. Ante ese escenario, el senador sostuvo que prefería retirarse antes que profundizar la crisis interna.
CRISIS INTERNA EN BUEN GOBIERNO
Finalmente, Gavidia explicó que su decisión también responde a su intención de no perjudicar a una agrupación que, según dijo, tiene futuro y cuenta con jóvenes que mantienen posiciones distintas a las suyas. Aunque aseguró que nunca ingresó al partido con la intención de generar divisiones, consideró que su permanencia podía seguir afectando su imagen. Su renuncia abre un nuevo episodio de tensión en El Buen Gobierno y deja pendiente la evolución de la bancada, en medio del debate sobre la relación entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.