Un arañazo de gato suele parecer una lesión menor, pero en algunos casos puede transmitir la bacteria Bartonella henselae, responsable de la llamada enfermedad del arañazo de gato.
El infectólogo Manuel Espinoza Silva, del Instituto Nacional de Salud (INS), explicó que los felinos pueden adquirir esta bacteria a través de las pulgas. La transmisión a las personas puede producirse mediante mordeduras, arañazos o al lamer una herida.
Ante una lesión, la recomendación es lavar inmediatamente la zona con abundante agua y jabón. También se aconseja mantener a las mascotas libres de pulgas y evitar juegos que puedan provocar mordeduras o rasguños.
SEÑALES DE ALERTA
Entre las señales de alerta se encuentran una pequeña lesión en la zona afectada, ganglios inflamados y dolorosos, fiebre, cansancio, dolor de cabeza y falta de apetito. Si los síntomas persisten o aparecen problemas de visión o alteraciones neurológicas, se debe buscar atención médica y evitar la automedicación.