
Las vacaciones escolares representan una oportunidad para que las familias fortalezcan hábitos saludables en los niños y prevengan el sobrepeso y la obesidad infantil, problemas que afectan cada vez a más menores en el país, informó el Ministerio de Salud (Minsa).
El Dr. Rómulo Lu de Lama, jefe del Departamento del Servicio de Endocrinología y Metabolismo del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, explicó que el principal problema no son las vacaciones, sino los hábitos alimentarios que se mantienen durante todo el año.
“En el Perú consumimos un exceso de carbohidratos. Alimentos como arroz, papa, fideos, pan o menestras son saludables, pero el problema está en las cantidades. Además, la alimentación suele incluir muy pocas verduras, lo que favorece el sobrepeso y la obesidad infantil”, señaló el especialista.
Indicó que uno de los errores más frecuentes es creer que un niño bien alimentado es aquel que consume grandes porciones de comida. “No es la cantidad, sino la calidad de los alimentos. Es importante reducir las porciones de carbohidratos e incorporar más verduras en las preparaciones diarias, ya sea en guisos, salteados, al horno o a la plancha, y no únicamente en ensaladas”, precisó.
El endocrinólogo agregó que las vacaciones pueden convertirse en un buen momento para incentivar estilos de vida saludables, ya que los menores disponen de más tiempo para realizar actividades recreativas y deportivas.
En ese sentido, recordó que la Organización Mundial de la Salud recomienda que niños y adolescentes realicen al menos cinco horas de actividad física por semana. “Los colegios suelen ofrecer solo dos horas de educación física. Por ello, las familias deben aprovechar los fines de semana y las vacaciones para fomentar el deporte o cualquier actividad física que disfruten los niños”, sostuvo.
Señales de alerta
El Dr. Lu de Lama también recomendó a los padres prestar atención a algunos signos que pueden indicar que un menor está desarrollando complicaciones asociadas al exceso de peso.
“Cuando aparecen manchas oscuras en el cuello, las axilas o la ingle, conocidas como acantosis nigricans, es una señal de alerta. Este cambio en la piel puede indicar resistencia a la insulina y un mayor riesgo de desarrollar diabetes si no se adoptan medidas oportunas”, explicó.
Finalmente, exhortó a las familias a acudir a un establecimiento de salud para recibir orientación nutricional cuando detecten un aumento excesivo de peso en sus hijos o existan antecedentes familiares de obesidad y diabetes.
El Ministerio de Salud reafirma su compromiso de promover una alimentación saludable y estilos de vida activos desde la infancia, como pilares fundamentales para prevenir enfermedades crónicas y garantizar un adecuado crecimiento y desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
