Con el inicio de los días más intensos del verano cada vez más cerca, las altas temperaturas comienzan a representar un riesgo real para la salud pública en el país. En este contexto, el médico infectólogo del Instituto Nacional de Salud (INS), Manuel Espinoza, advierte que el golpe de calor es una emergencia médica extrema que puede provocar la muerte en cuestión de minutos si no se reconoce y se atiende a tiempo. “El golpe de calor es la forma extrema del daño que puede causar el calor en el ser humano y puede llevar a la muerte en pocos minutos incluso”, señaló.
Golpe de calor, deshidratación y agotamiento: un daño que progresa
A medida que el verano se intensifica, el especialista recuerda que los efectos del calor no aparecen de forma repentina. “Hay varias graduaciones del efecto del calor en el ser humano”, explicó. Según detalló, el proceso suele iniciar con la pérdida de líquidos y electrolitos. “Primero la persona se deshidrata, pierde sodio, potasio y otros electrolitos; luego aparece el agotamiento por calor y, finalmente, la hipertermia grave o golpe de calor”, precisó.
Espinoza remarcó que no todas las personas evolucionan igual. “Nosotros no vemos enfermedades, vemos enfermos”, afirmó, al indicar que factores individuales como la edad, las enfermedades previas o el uso de medicamentos influyen en la gravedad del cuadro.
Señales de alerta que pueden aparecer con los primeros picos de calor
Con el aumento progresivo de la temperatura ambiental, el cuerpo suele emitir advertencias tempranas. “La primera señal es que la persona se siente débil, sin fuerzas, con respiración más rápida”, explicó el médico del INS. A esto pueden sumarse síntomas neurológicos. “Puede presentar mareos, dolor de cabeza y empezar a desorientarse, no saber dónde está o a dónde iba”, añadió.
El especialista enfatizó que estos signos no deben minimizarse. “Cuando una persona se desubica, esa es una señal de que algo raro y posiblemente muy grave está ocurriendo”, alertó.
Grupos más vulnerables ante el incremento de las temperaturas
Espinoza señaló que, durante los meses más calurosos, ciertos grupos requieren especial atención. “Los adultos mayores son particularmente vulnerables porque usualmente no sienten sed”, sostuvo. Por ello, indicó que “el cuidador tiene que recordarles constantemente que tomen líquidos”.
Asimismo, mencionó a personas con enfermedades crónicas o que consumen determinados fármacos. “Un cardiópata, un hipertenso, una persona obesa o que toma diuréticos como la furosemida pierde más líquidos y tiene mayor riesgo de golpe de calor”, explicó.
Conductas frecuentes que aumentan el riesgo durante el verano
Con la cercanía de los días más calurosos, el especialista advirtió sobre prácticas habituales que pueden resultar perjudiciales. “Exponerse al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, sin protección, es altamente riesgoso”, señaló.
También cuestionó la idea de usar ropa mínima. “Usar polos de manga corta o shorts en zonas muy calurosas es un grave error, porque se expone toda la piel al sol”, explicó, y recomendó “ropa holgada, de algodón, de manga larga, que permita transpirar y proteja del calor”.
A ello se suma el consumo de alcohol. “El alcohol deshidrata y hace que la persona pierda el sentido del riesgo”, indicó.
Qué hacer ante un golpe de calor en plena temporada de calor extremo
Cuando el cuadro ya es grave, la situación es crítica. “En el golpe de calor la persona puede superar los 40 grados, estar seca, no sudar, presentar confusión, convulsiones o incluso perder la conciencia”, describió Espinoza.
La respuesta debe ser inmediata. “Lo correcto es enfriar al paciente lo antes posible, mojarlo con agua fría y trasladarlo de inmediato a una emergencia”, enfatizó.
Si los síntomas aparecen estando solo
El médico explicó que también es clave actuar cuando una persona detecta los síntomas en sí misma. “Debe pedir ayuda, entrar a cualquier local o vivienda, mojarse inmediatamente y decir que el calor lo está afectando”, recomendó. Incluso acciones simples pueden ser decisivas. “Mojarse rápidamente puede ganar minutos vitales antes de llegar a un hospital”, sostuvo.
Regiones, transporte y viviendas: riesgos en los días más calurosos
Espinoza indicó que los casos se concentran en determinadas zonas del país. “En la costa norte, como Piura y Tumbes, se han reportado más casos, especialmente en turistas”, señaló. En Lima, añadió, “los hospitales ya identifican estos cuadros con mayor rapidez durante el verano”.
El riesgo también está presente en espacios cerrados. “Después de media hora en un vehículo expuesto al sol, la temperatura interna puede aumentar hasta 10 grados centígrados”, advirtió, una situación que puede replicarse en buses llenos o viviendas sin ventilación.
Alimentación, hidratación y hábitos para enfrentar los picos de calor
Ante el incremento de las temperaturas, el especialista insistió en medidas preventivas. “La hidratación debe ser constante, incluso si no se siente sed”, remarcó. Recomendó frutas y bebidas naturales. “Sandía, melón, piña o cítricos aportan agua y ayudan a refrescar el cuerpo”, explicó.
Sobre la alimentación, indicó que “las comidas pesadas y grasosas aumentan el cansancio con el calor”, por lo que sugirió opciones ligeras como “ensaladas, ceviche, yogur natural con frutas”.
“Reconocer los síntomas tempranos y cuidarse durante los días más calurosos puede prevenir una hipertermia grave o golpe de calor”, concluyó.



