Juntos por el Perú enfrenta una creciente tensión interna a menos de un mes del inicio de sus actividades en el Congreso. Las discrepancias entre sus integrantes han quedado expuestas públicamente y estarían relacionadas con la distribución de responsabilidades dentro de la bancada, así como con cuestionamientos hacia su vocero, Ernesto Zunini. Mientras algunos legisladores aseguran que existen diferencias, desde la agrupación insisten en que la bancada permanece unida y que cualquier desacuerdo será resuelto internamente.
Uno de los principales focos de la controversia es el diputado por Junín, Marlon Aguirre, quien reconoció que evalúa la posibilidad de dar un paso al costado. El parlamentario cuestionó lo que consideró actitudes de prepotencia y sostuvo que los legisladores deben responder al país y a sus regiones antes que a una organización política. A él se sumaría Luis Ángel Jibaja, diputado por Cajamarca, quien recientemente retiró su firma de una interpelación contra el ministro de Defensa, Rafael Belaunde, provocando que la iniciativa no prosperara.
Según el reportaje, entre cuatro y seis congresistas estarían evaluando abandonar Juntos por el Perú. Entre los nombres mencionados también figura Silvana Robles, en medio de cuestionamientos por una votación favorable al fujimorismo. Desde Fuerza Popular, incluso se afirmó que las puertas están abiertas para quienes quieran trabajar por sus regiones. En respuesta, Ernesto Zunini rechazó que existan fracturas y cuestionó cualquier eventual salida vinculada, según sus declaraciones, a intereses o acuerdos bajo la mesa.
CRISIS EN MOMENTO CLAVE
La disputa ocurre además en un momento clave para la bancada, debido al debate sobre la delegación de facultades al Ejecutivo tras la crisis de seguridad generada por el secuestro y asesinato de varias personas en Trujillo. Aunque Juntos por el Perú ha anunciado que no respaldaría la delegación, algunos de sus integrantes han expresado posiciones distintas. Mientras Ernesto Zunini intenta cerrar filas y asegura que las diferencias forman parte de la democracia, el descontento interno continúa y deja abierta la posibilidad de una ruptura de la bancada en las próximas semanas.