La presidenta de la República, Keiko Fujimori, llegó a Tacna en medio de un fuerte despliegue policial y aprovechó su visita por la reincorporación de la ciudad a la patria para pedir al Congreso que apruebe con celeridad la delegación de facultades legislativas solicitada por su Gobierno. El pedido contempla 66 materias consideradas prioritarias y se presenta como una de las principales apuestas del Ejecutivo para enfrentar problemas de seguridad ciudadana, reactivación económica y gestión pública.
Según el proyecto presentado al Parlamento, el Gobierno busca endurecer las normas contra el crimen organizado y la delincuencia, reforzar el control de los establecimientos penitenciarios, regular el uso de armas y explosivos y permitir el apoyo temporal de las Fuerzas Armadas en seguridad ciudadana. También plantea medidas para combatir a determinadas organizaciones criminales, agilizar la formalización minera, acelerar las exportaciones y destrabar la adquisición de terrenos y proyectos de infraestructura.
El documento remitido por el Consejo de Ministros también incluye propuestas relacionadas con la respuesta ante emergencias por desastres naturales y la administración del Estado. Entre ellas figuran una posible reestructuración excepcional de Sedapal y mayores facultades para Indeci en la entrega de ayuda humanitaria durante los primeros días de una emergencia. Sin embargo, especialistas advierten que algunos de los 66 puntos podrían generar debate, debido a que no todos tendrían el mismo nivel de urgencia.
ETAPA DE NEGOCIACIONES POLÍTICAS
Ahora comienza la etapa de negociaciones políticas en el Congreso. El pedido pasará primero por las comisiones de la Cámara de Diputados, donde se elaborará un dictamen que será debatido en el pleno. Si obtiene aprobación, la propuesta pasará al Senado para un nuevo análisis y votación. Mientras tanto, el Gobierno enfrenta cuestionamientos a algunos de sus ministros, una situación que podría complicar las negociaciones. Pese a ello, Fujimori asegura que su gabinete permanece unido y confía en que el Parlamento otorgue las facultades.


