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Gobierno modifica el sistema de becas y créditos educativos

Foto: Difusión.

El Gobierno modificó el Reglamento de la Ley que crea el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), para que el financiamiento público considere, además del rendimiento académico, la calidad de las instituciones, la empleabilidad, la demanda laboral, los retornos profesionales y las prioridades de las distintas regiones del país.

La nueva orientación parte de una premisa planteada por la gestión del ministro José Antonio Chang: una beca financiada por el Estado no debe ser entendida únicamente como una ayuda económica para acceder a estudios superiores, sino como una oportunidad de formación que debe abrir posibilidades reales de desarrollo personal, inserción laboral y contribución al país.

Oportunidades con resultados

Uno de los cambios centrales está en el artículo 23 del reglamento, que permite priorizar carreras y programas de estudios que respondan a las necesidades del país y contribuyan al desarrollo de sectores estratégicos.

Para ello, el Pronabec podrá establecer criterios relacionados con empleabilidad, demanda y retornos en el mercado laboral, además del alineamiento con políticas nacionales y prioridades subnacionales.

La calidad de las instituciones de educación superior también podrá ser considerada en los procesos de selección, al igual que los retornos de la inversión según la institución y la carrera elegida en el caso de los créditos educativos.

La lógica que plantea la reforma es que los recursos públicos destinados a becas y créditos tengan una mayor conexión con las oportunidades que encontrará el estudiante al concluir su formación.

En esa línea, el ministro José Antonio Chang sostiene que el Estado debe garantizar que el esfuerzo que realiza para financiar la educación superior se traduzca en mejores oportunidades para los jóvenes y en una formación que responda a las necesidades del país.

Condiciones de permanencia, exigencia y mecanismos para continuar los estudios

La reforma eleva las condiciones de permanencia. Los becarios deberán mantener un promedio aprobatorio y ubicarse, como mínimo, en el tercio superior. La desaprobación por segunda vez de un curso o un promedio ponderado desaprobatorio pueden generar la pérdida de la beca.

Al mismo tiempo, se incorporan mecanismos para proteger la continuidad educativa. Se podrá financiar excepcionalmente un periodo académico adicional y un curso desaprobado en pregrado, así como autorizar, por única vez, el cambio de carrera o institución cuando causas atribuibles a la IES pongan en riesgo los estudios. También se regulan supuestos de suspensión y, en los créditos, mecanismos de refinanciamiento.

Para el ministro José Antonio Chang, la exigencia académica debe ir acompañada de mecanismos que permitan al estudiante superar situaciones que puedan interrumpir su formación.

Componente social

El nuevo reglamento mantiene la finalidad social del Pronabec e incorpora un capítulo específico para becas y créditos educativos de carácter social, de naturaleza excepcional y no concursable. También contempla la atención de recomendaciones de organismos internacionales derivadas de compromisos asumidos por el Estado.

La reforma mantiene criterios de atención a estudiantes con menores recursos y establece nuevas condiciones para los créditos educativos, vinculadas al historial crediticio y, en determinadas modalidades, a la presentación de garantes.

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