El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) informó que la laguna Lasuntay presenta un incremento significativo en su nivel de agua y se encuentra a solo 55 centímetros de alcanzar la cota máxima de rebose, todo esto a raíz del sismo de magnitud 5.1 en la región de Junín.
La evaluación técnica realizada tras el movimiento telúrico determinó que el sismo provocó el desprendimiento de bloques de hielo y rocas desde la masa glaciar hacia la laguna, incrementando el volumen de agua almacenada. Además, se detectaron filtraciones en la morrena que funciona como dique natural, situación que mantiene en alerta a las autoridades.
Ante este escenario, especialistas y funcionarios regionales vienen ejecutando acciones preventivas para reducir el nivel del agua y disminuir la presión sobre la estructura natural que contiene el embalse.
REALIZAN DESCARGAS CONTROLADAS
El gerente regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, Vladimir Yáñez Rodríguez, explicó que las labores actuales buscan liberar gradualmente parte del volumen de agua acumulado para evitar mayores riesgos. “El desprendimiento de bloques de la masa glaciar ha incrementado el volumen de agua y actualmente la laguna está muy cerca del nivel de rebose. Lo que buscamos es liberar gradualmente ese volumen para tener un mayor control del dique de almacenamiento”, señaló.
Asimismo, este suceso obliga a mantener un monitoreo constante, aunque aclaró que por el momento no existe una situación de emergencia inminente. “Es un trabajo netamente científico. Estamos monitoreando permanentemente la zona para prevenir cualquier escenario de riesgo y evitar generar alarma innecesaria en la población”, afirmó.
ADVIERTEN POSIBLE RIESGO
Según estudios del Inaigem, un desprendimiento glaciar de gran magnitud podría ocasionar el desembalse de aproximadamente 1.5 millones de metros cúbicos de agua desde la laguna Lasuntay que pondría en riesgo localidades de Acopalca, Chamisería y Vilcacoto. “Si continúan ocurriendo desprendimientos importantes, podría desencadenarse un aluvión. Los modelamientos indican que este fenómeno tardaría aproximadamente una hora en descender desde la parte alta hasta desembocar en el río Mantaro”, advirtió Yáñez.
Por otro lado, las autoridades regionales informaron que el monitoreo del nevado Huaytapallana y de la laguna Lasuntay continuará de manera permanente, asimismo indicaron a la población a mantenerse informados por los canales oficiales.