Un huaico de gran magnitud interrumpió por completo el tránsito en la carretera Marginal de la Selva, dejando a cientos de vehículos varados en la región Junín. El deslizamiento se registró la madrugada de este lunes 5 de enero y afectó un tramo clave que conecta Chanchamayo, Pichanaqui y Satipo, una vía estratégica para el transporte de pasajeros y productos agrícolas.
El evento ocurrió alrededor de las 3:00 a. m. en el sector San Pedro Marankiari, distrito de Perené, provincia de Chanchamayo, tras el desborde de una quebrada provocado por las intensas lluvias. El huaico arrastró grandes cantidades de lodo, piedras y material rocoso pesado, cubriendo ambos carriles e impidiendo completamente el paso vehicular en la zona.
Como consecuencia, buses interprovinciales con pasajeros, camiones de carga y vehículos particulares quedaron detenidos en largas filas, mientras continuaba la lluvia. La interrupción total de la vía generó malestar entre los viajeros y preocupación por el posible desabastecimiento de alimentos hacia la selva central y Lima, especialmente productos agrícolas que dependen de esta ruta.
PASAJEROS Y POBLADORES INTENTARON RESTABLECER LA VÍA
Desde las primeras horas del día, conductores, pasajeros y pobladores de la zona se organizaron para intentar despejar la carretera de forma manual. Con palas, picos y lampas, decenas de personas retiraron parte del lodo y las piedras, buscando habilitar al menos un carril ante la ausencia inicial de maquinaria pesada y apoyo estatal.
No obstante, el gran volumen del material arrastrado superó la capacidad de las labores manuales, ya que enormes rocas y capas espesas de barro impiden un despeje efectivo sin equipos especializados. Hasta el cierre de este informe autoridades trabajan para restablecer por completo la vía.



