La magistrada Gloria Virginia Rosas adquirió una licencia de software que permite transcribir en tiempo real las intervenciones durante las audiencias, facilitando el acceso a la justicia de las personas con problemas auditivos.
Una buena práctica orientada a garantizar una justicia accesible e inclusiva fue implementada por la jueza Gloria Virginia Rosas Lima, del Noveno Juzgado de Familia Permanente – Subespecialidad en Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar de Ate, quien logró realizar una audiencia judicial con la participación de dos personas con discapacidad auditiva gracias al uso de un software especializado de transcripción en tiempo real.
El caso se inició cuando la magistrada citó de manera virtual a las partes para una audiencia relacionada con un proceso por violencia familiar. Al comenzar la diligencia, tomó conocimiento de que tanto el denunciante como el denunciado presentaban discapacidad auditiva (sordera) y que ninguno de ellos conocía el lenguaje de señas, aunque podían hablar y leer.
Ante esta situación, y al advertir que no estaban dadas las condiciones para desarrollar la audiencia de manera adecuada e inmediata, la magistrada dispuso su reprogramación. Sin embargo, lejos de considerar la discapacidad como una barrera insuperable, buscó una alternativa que permitiera garantizar el derecho de las partes a participar efectivamente en el proceso.
En una muestra de proactividad y compromiso con el acceso oportuno a la justicia, especialmente en procesos relacionados con violencia familiar, la jueza decidió adquirir, con sus propios recursos, la licencia de un software especializado para personas con discapacidad auditiva y ponerlo a disposición del juzgado.
La herramienta informática permitió transcribir de manera inmediata todo lo expresado por la magistrada y las partes, mostrando el contenido en monitores especialmente instalados para la audiencia. De esta manera, las personas con discapacidad auditiva pudieron seguir en tiempo real el desarrollo de la diligencia y participar activamente en ella.
Gracias a esta implementación, la audiencia pudo desarrollarse con normalidad, permitiendo que los participantes comprendieran las intervenciones, formularan sus manifestaciones y ejercieran plenamente sus derechos dentro del proceso judicial.
Esta experiencia evidencia que la tecnología puede convertirse en una herramienta fundamental para eliminar barreras y acercar la justicia a las personas en condición de vulnerabilidad, particularmente en casos de violencia donde la respuesta judicial debe ser oportuna, efectiva y accesible.
La iniciativa de la magistrada Gloria Virginia Rosas Lima constituye así una buena práctica judicial de inclusión y accesibilidad, que refleja el compromiso de la Corte Superior de Justicia de Lima Este con una administración de justicia cercana, humana y respetuosa de los derechos de todas las personas.
Estas acciones en la Corte de Lima Este se han vuelto comunes en los magistrados que resuelven casos sensibles. Ninguna discapacidad debe convertirse en una barrera para acceder a la justicia, y la innovación y el compromiso de sus jueces pueden marcar una diferencia concreta en la atención de quienes recurren al Poder Judicial en busca de protección y tutela de sus derechos.

