Con el objetivo de promover la conservación y el conocimiento del patrimonio natural del distrito, la Municipalidad de San Isidro presentó la Ruta de los Árboles Patrimoniales, una iniciativa que puso en valor cinco ejemplares emblemáticos, entre ellos un olivo con aproximadamente 388 años de antigüedad.
La actividad se realizó en el Bosque El Olivar, en coordinación con el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), en el marco del Día Internacional de los Bosques Tropicales. Durante la jornada también se presentó un mapa con la ubicación de los árboles patrimoniales, el cual permitirá que vecinos y visitantes conozcan la historia y el valor ambiental de estos monumentos naturales.
La alcaldesa de San Isidro, Nancy Vizurraga, destacó que esta iniciativa busca fortalecer el vínculo de la ciudadanía con el patrimonio natural del distrito y fomentar una mayor conciencia sobre la importancia de preservar estos ejemplares, que forman parte de la historia e identidad de Lima.
"Nuestros árboles patrimoniales son verdaderos monumentos vivos que han acompañado el desarrollo de nuestra ciudad durante siglos. Queremos que vecinos y visitantes los conozcan, los valoren y se conviertan en aliados de su conservación, porque proteger este legado es también cuidar nuestra historia y el futuro de las próximas generaciones", afirmó la burgomaestre.
Durante el recorrido se dio a conocer el Olivo de San Martín de Porres, considerado el árbol patrimonial más antiguo de San Isidro. De acuerdo con registros históricos, fue plantado en 1637 por San Martín de Porres y hoy constituye uno de los ejemplares más representativos del distrito por su valor histórico, cultural y religioso.
La ruta también incluyó la *Araucaria* del Bosque El Olivar, de 41 metros de altura; el *Ficus* de la avenida El Rosario, reconocido por sus raíces aéreas y su frondosa copa; el *Ceibo* de la calle Alfredo Roldán Seminario, destacado por su gran porte y rareza; y el *Ceibo* ubicado cerca del parque Ernesto Alayza Grundy, uno de los pocos ejemplares de esta especie que se conservan en el distrito.
Los cinco árboles cuentan con reconocimiento oficial por sus características excepcionales y forman parte del patrimonio natural e histórico de San Isidro.
Además de su importancia histórica y cultural, estos ejemplares cumplen un rol fundamental para la ciudad al capturar carbono, producir oxígeno, generar sombra, regular la temperatura urbana y favorecer la biodiversidad, contribuyendo así a mejorar la calidad de vida de vecinos y visitantes.
Con esta iniciativa, la Municipalidad de San Isidro reafirmó su compromiso con la protección de su patrimonio arbóreo y el fortalecimiento de la educación ambiental, promoviendo que más personas conozcan y valoren estos monumentos vivos que forman parte de la historia del distrito.


