Las extorsiones continúan golpeando al sector transporte en la capital, y esta vez la línea de transporte “Pesquero”, que cubre la ruta entre Ate y el Callao, se ha convertido en una nueva víctima de las organizaciones criminales que operan en Lima Metropolitana.
Según denunciaron los conductores, los delincuentes envían constantes amenazas en las que exigen el pago diario de 15 soles por unidad, además de una cuota inicial de inscripción de 50 mil soles. Esta situación ha generado temor entre los chóferes, quienes salen a trabajar con miedo a ser atacados mientras cumplen sus rutas diarias.
La empresa de transporte “Pesquero” paralizó sus operaciones la semana pasada, sumándose al paro en Lima y Callao convocado por las extorsiones que afectan al rubro. Desde la compañía exigen al Gobierno y a la Policía Nacional del Perú la adopción de medidas urgentes y efectivas para frenar la criminalidad que azota al transporte público.
TRANSPORTISTAS DESCONFÍAN DE MEDIDAS CONTRA LA EXTORSIÓN Y SICARIATO
Pese a que el Gobierno anunció la reglamentación de la ley contra la extorsión y el sicariato, los transportistas aseguran que no confían en las acciones implementadas hasta el momento y reclaman resultados concretos. “Aquí tiene que haber acciones reales, no hacen nada y chóferes y pasajeros mueren”, expresó uno de los conductores afectados.


