Desde las primeras horas de la mañana, vecinos del distrito de El Agustino reportaron un extraño cambio en el cauce del río Rímac. A la altura de Puente Nuevo, el agua comenzó a presentar un intenso color rojizo que llamó la atención de transeúntes, conductores y comerciantes de la zona. La situación recuerda al episodio ocurrido en febrero, cuando el mismo afluente mostró una alteración similar en su tonalidad.
No es la primera vez que los limeños se enfrentan a este fenómeno. A principios de año, la alteración del color del agua del río Rímac — según Sedapal — una empresa textil habría sido responsable de la descarga de residuos que tiñeron el agua. Sin embargo, esta vez, hasta el cierre de esta nota se desconoce las causas. Testigos confirmaron que, hacia el mediodía, el aspecto del río seguía siendo inusual y sin señales de cambio.
El río Rímac es una fuente vital para Lima. No solo abastece de agua potable a millones de ciudadanos, sino que también alimenta a cinco centrales hidroeléctricas, según el Ministerio de Energía y Minas. Además, su cuenca está directamente vinculada con operaciones mineras en la sierra central y en la subcuenca de Santa Eulalia, lo que aumenta la preocupación sobre la posibilidad de descargas industriales que alteren la calidad del recurso hídrico.
ANTECEDENTES DE COLORACIONES EN EL RÍMAC
Los episodios de alteraciones en el río no son nuevos. En febrero, el fenómeno se extendió desde el puente Trujillo hasta la alameda Chabuca Granda, generando preocupación sobre la contaminación del afluente y el deficiente control de las descargas industriales.
En mayo, vecinos reportaron que el agua tomó un tono negro en distintos tramos, mientras que el 24 de junio el cauce sorprendió nuevamente con una coloración oscura que puso en alerta a Sedapal ante un posible impacto en la captación para la red de agua potable.
(exitosa)