La mandataria de Costa Rica, Laura Fernández, inauguró la tarde de ayer una megacárcel destinada a presos de alta peligrosidad e inspirada en el severo modelo penitenciario de su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele.
El Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO) tiene una capacidad para 5 100 reos, y está ubicado junto a la antigua prisión de máxima seguridad La Reforma, a unos 25 kilómetros de la capital, San José.
SEGURIDAD PENITENCIARIA
Al respecto, la presidenta Fernández dijo que buscan reforzar la respuesta del Gobierno frente a la ola de violencia que azota al país; en estos momentos la nación centroamericana registra cifras históricas de homicidios.
"Estoy segura de que hoy estamos marcando un antes y un después en la seguridad penitenciaria y nacional como un todo. A partir de este día nuestro país será referente mundial en seguridad penitenciaria", indicó.