La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes desde Ginebra que el fenómeno de El Niño constituye una "amenaza importante" para la salud pública a nivel global, afectando las temperaturas, las precipitaciones y detonando sequías.
Durante una rueda de prensa, Teresa Zakaria, jefa de la unidad de Reducción de Riesgos, Operaciones Humanitarias y Cambio Climático de la OMS, señaló que las consecuencias sanitarias son previsibles y existe una ventana de oportunidad para actuar antes de que la situación derive en una crisis de mayor escala.
Las repercusiones sanitarias del episodio abarcan padecimientos asociados al calor, desnutrición, deterioro en la calidad del aire debido a incendios y patologías transmitidas por el agua y vectores como mosquitos.
Aumento de enfermedades y sequías
En este sentido, las intensas lluvias e inundaciones propician un aumento de casos de dengue, malaria y chikungunya, a lo que se suman sequías prolongadas, dificultades en el acceso a agua segura, inseguridad alimentaria y posibles interrupciones en la prestación de servicios esenciales de salud.
Recomendaciones y estrategias de prevención
La agencia sanitaria recomendó a los gobiernos fortalecer la vigilancia epidemiológica, asegurar la continuidad de los servicios sanitarios y desplegar acciones anticipadas en las áreas con mayor exposición. Asimismo, la OMS planteó optimizar la capacidad de respuesta de los sistemas médicos, preparar suministros esenciales y mejorar la coordinación frente a posibles brotes epidémicos y eventos climáticos extremos como parte de su estrategia de preparación.


