En medio de un dolor indescriptible, la morgue de Bello Monte, en la ciudad de Caracas, Venezuela, comenzó a entregar a sus familiares los cuerpos de 160 niños, niñas y adolescentes muertos durante los devastadores terremotos del último miércoles.
Decenas de familias llegan al tanatorio a la espera de identificar y retirar a sus seres queridos. Sin lugar a dudas, la pérdida de menores de edad es uno de los hechos más dolorosos de la catástrofe, que ha conmocionado a Venezuela y a todo el mundo.
MORGUES DESBORDADAS
La identificación y entrega de las víctimas por parte de las morgues se ha agilizado debido a que los recintos están desbordados por la cantidad de cuerpos que llegan cada hora. Mientras tanto, la tierra sigue temblando; se han registrado más de 500 réplicas.
Las brigadas de rescate nacionales e internacionales siguen trabajando contra el tiempo entre toneladas de escombros con la esperanza de encontrar más sobrevivientes; los movimientos telúricos de magnitud 7.2 y 7.5 derrumbaron decenas de edificios.