El papa León XIV ha decidido iniciar parte de su agenda pastoral con un gesto cargado de significado: viajar a Lampedusa, la isla italiana convertida en emblema de la crisis migratoria en Europa. La elección del destino refuerza la continuidad del mensaje social impulsado por el papa Francisco sobre el drama humanitario en el Mediterráneo.
Viaje con fuerte carga simbólica
El Vaticano confirmó que el pontífice visitará Lampedusa el próximo 4 de julio, replicando el gesto que marcó el inicio del pontificado de Francisco cuando eligió esa misma isla como su primer viaje fuera del Vaticano. Lampedusa es considerada la principal puerta de entrada a Europa para miles de migrantes que parten desde las costas del norte de África y cruzan el Mediterráneo en embarcaciones precarias.
La visita del papa León XIV busca poner nuevamente en el centro del debate internacional la crisis migratoria, uno de los temas más sensibles en la política europea y en la agenda humanitaria de la Iglesia católica. El desplazamiento también envía una señal de continuidad en el enfoque pastoral hacia las poblaciones vulnerables y los desplazamientos forzados.
Agenda pastoral en ciudades italianas
La Santa Sede también anunció otras visitas del pontífice en Italia. El 8 de mayo acudirá al Santuario de la Virgen de Pompeya y posteriormente a Nápoles, mientras que el 23 del mismo mes visitará Acerra, en la región de Campania, zona conocida como la “Tierra de Fuego” por los vertidos tóxicos vinculados a la Camorra.
Asimismo, el papa León XIV viajará a Pavia el 20 de junio y el 6 de agosto estará en Asís para conmemorar los 800 años del “Tránsito de San Francisco”. Días después, el 22 de agosto, participará en la Reunión para la Amistad entre los Pueblos de Rimini, en una agenda que combina devoción, preocupación social y presencia pastoral en territorios clave para la Iglesia.


