Un potente ciclón impactó el centro del Mediterráneo y provocó este martes situaciones críticas en varias zonas costeras del sur de Italia, especialmente en Sicilia. Las autoridades declararon alerta roja ante los fuertes vientos, lluvias intensas y oleajes peligrosos, lo que obligó a la evacuación de al menos 190 personas en distintos puntos de la región.
El fenómeno, denominado ciclón Harry por los servicios meteorológicos, generó ráfagas de viento de hasta 120 kilómetros por hora y olas que alcanzaron los nueve metros de altura. En la isla de Lipari, una ola superó las defensas del puerto e inundó en segundos calles del centro urbano, afectando embarcaciones y zonas bajas. Situaciones similares se registraron en Fondachello, cerca de Catania, donde el mar ingresó a una calle y arrastró un vehículo.
Una de las intervenciones más complejas se realizó en Giampilieri Marina, en las cercanías de Mesina, donde 32 personas de un centro asistencial ubicado frente al mar fueron trasladadas a lugares seguros, entre ellos viviendas de familiares y edificios municipales. Además, el sistema de lluvias y oleajes incrementó el riesgo de desbordes y crecidas repentinas en diversas áreas costeras.
AFECTACIÓN AL TRANSPORTE AÉREO
El impacto del ciclón también afectó el transporte aéreo, con desvíos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto Falcone Borsellino de Palermo, aunque las operaciones se retomaron parcialmente el martes por la mañana. El meteorólogo Tommaso Torrigiani indicó que el ciclón continuará activo entre 24 y 48 horas más antes de desplazarse hacia el este y debilitarse, advirtiendo que las lluvias persistirán y que la costa jónica de Sicilia permanece bajo alerta roja por alto riesgo de inundaciones.


