Según informa la agencia Reuters, funcionarios del Gobierno de Donald Trump mantuvieron conversaciones con Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, durante varios meses, los que se mantuvieron hasta la operación estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro.
En los prolongados diálogos, representantes de la administración estadounidense habrían sugerido a Cabello Rondón, que no utilizara las Fuerzas Armadas, la policía o los servicios de seguridad para atacar a la oposición tras la detención de Maduro Moros, y evitar así el desborde de la violencia en el país.
Al parecer las conversaciones dieron resultado pues tras la operación del 3 de enero, cuando se detuvo al dictador, estas instituciones permanecen inamovibles, en sus cuarteles lo que convierte a Diosdado Cabello en un actor clave para la estabilidad de la nación venezolana, señala la agencia de noticias.
ESCENARIO DE CAOS
Como se recuerda, contra el titular del Interior venezolano figura la misma acusación de narcotráfico que utiliza la administración Trump como justificación legal para arrestar a Nicolás Maduro. Sin embargo, Cabello no fue capturado durante la operación, una omisión que generó interrogantes.
Las fuentes de Reuters indican también que para Estados Unidos las comunicaciones con Cabello son “cruciales”, pues si decidiera desplegar las fuerzas bajo su control, podría fomentar un escenario de caos para el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, respaldado por Washington.



