Un hombre de 42 años, natural de Catania, en Italia, inició acciones legales contra un restaurante luego de que un video publicado en TikTok expusiera una presunta infidelidad y provocara la ruptura de su matrimonio.
Según medios locales, el hombre había informado a su esposa que asistiría a una cena de trabajo. Sin embargo, acudió al local acompañado de otra mujer. Durante la velada, el personal del restaurante grabó imágenes como parte de una campaña promocional y posteriormente las difundió en redes sociales sin informar ni solicitar autorización a los clientes.
El video se viralizó rápidamente y fue visto por la esposa del hombre, quien al reconocerlo decidió poner fin a la relación y, según los reportes, lo expulsó del domicilio familiar.
El caso es respaldado por la asociación italiana de defensa del consumidor Codacons, que anunció una demanda por vulneración del derecho a la privacidad. Francesco Tanasi, representante de la organización, sostuvo que la grabación y difusión del material sin consentimiento constituye una conducta ilegal.
“En determinados casos, la publicación de un video puede tener consecuencias muy graves en la vida privada y familiar de una persona”, advirtió Tanasi, quien además señaló que los restaurantes deben contar con autorización expresa antes de utilizar imágenes de sus clientes con fines comerciales.
Codacons no descarta llevar el caso ante la autoridad nacional de protección de datos en Italia, argumentando que el afectado nunca aceptó aparecer en redes sociales ni fue advertido de que estaba siendo grabado.


